Situada en una sexta planta de un edificio con ascensor, esta vivienda destaca por su amplitud, luminosidad y una espectacular terraza en esquina que envuelve gran parte del inmueble.
El salón-comedor, amplio y bañado por luz natural, conecta directamente con el exterior, ofreciendo una agradable continuidad entre interior y terraza, desde donde se disfrutan vistas abiertas al entorno natural y al mar.
La cocina, independiente y de generosas dimensiones, resulta práctica y funcional para el día a día. La zona de noche se compone de varias estancias exteriores, muchas de ellas con acceso directo a la terraza, lo que aporta una gran sensación de espacio y ventilación.
Una propiedad con gran potencial, ideal tanto para uso familiar como para segunda residencia, en una ubicación muy atractiva de la Costa Brava.